Científicos descubren primer dinosaurio bípedo acorazado en la Patagonia

Especialistas del Conicet han descubierto una especie de dinosaurio bípedo y acorazado de la familia de los tiroóforos en Sudamérica. Hallaron el fósil en la localidad policial de Cerro, provincia de Río Negro.

Los ejemplares de la especie se denominan Jakapil kaniukura, en términos mapuche-puelche, en homenaje a la cultura antigua y actual del norte de la Patagonia. Esta especie representa una familia previamente desconocida de dinosaurios tireóforos en América del Sur.

Originarios hace aproximadamente un millón de años, los Thyreophorans evolucionaron rápidamente en varias especies dispersas por todo el mundo. A pesar de estos primeros tireóforos, el linaje representado por ‘Jakapil’ es el único que sobrevivió hasta hace al menos 100 millones de años.

Según los científicos, la especie era un pequeño dinosaurio herbívoro y bípedo de brazos cortos, de un metro y medio de largo, y con un peso de entre cuatro y siete kilogramos. Pertenece al grupo de los tireóforos o dinosaurios acorazados, cuyo rasgo más distintivo es la presencia de varias filas de hueso dérmico (conectado con la dermis de la piel) en forma de escudo que protege el cuello, la espalda y la cola de el animal. , algo similar a lo observado en cocodrilo moderno.

Fragmentos fósiles de hueso dérmico que, al igual que el “escudo”, protegían al dinosaurio “Jakapil kaniukura”. Crédito: Facundo Riguetti

Facundo Riguetti, especialista del Conicet de la Universidad del País Vasco, dijo, “Nuestros hallazgos son importantes por varias razones. Por un lado, Jakapil amplía el registro fósil conocido en la región y permite conocer mejor los ecosistemas prehistóricos de nuestra tierra, en particular, el antiguo desierto de Kokorkom, en la actual Patagonia norte”.

La nueva especie de un grupo de dinosaurios tiene varias características llamativas. Los dinosaurios tienen protectores de cuello únicos que protegen las áreas sensibles de los depredadores. Los huesos conservados de los brazos muestran que eran pequeños, cosa que no ocurría en otros tireóforos, la mayoría de los cuales eran cuadrúpedos.

También tenía dientes muy raros. Generalmente los dinosaurios herbívoros tenían dientes en forma de hoja muy similares entre las mandíbulas superior e inferior, pero en Jakapil eran diferentes.

Sebastián Apesteguía, investigador del Conicet en la Fundación de Historia Natural Félix de Azara y autor del trabajo, dijo, “Los dientes superiores son rectos, pero los dientes inferiores están ligeramente curvados hacia atrás. Además, los dientes tienen mucho desgaste, lo que nos dice que son capaces de procesar los alimentos de manera más eficiente que otros tireóforos de su tipo”.

“Pero la característica más llamativa de este animal es la cresta en la parte inferior de la mandíbula, que es desconocida para todos los demás tireóforos, y es lo que le dio a esta especie su nombre (“kaniukura” en mapudungún, lengua mapuche, que significa roca- crestado). Aunque actualmente se desconoce su función, no parece estar relacionada con la ganancia de músculo mandibular, lo que podría sugerir una función más relacionada con la apariencia”.

ilustración de "Jakapil Kaniukura"
Ilustración de “Jakapil kaniukura”. Crédito: Daniel Boho

Los científicos descubrieron inicialmente los primeros restos fósiles en 2014. Luego, en 2020, continuaron obteniendo más huesos fosilizados para reconstruir su estructura.

Apesteguía señala que en el Área Paleontológica de La Buitrera, donde se descubrieron los nuevos dinosaurios, es donde surgió el desierto de Kokorkom.

Apesteguía explicado, “Como es características del desiertono muchos animales tienen las condiciones necesarias para habitarlos, por lo que allí se suelen encontrar muchos fósiles de varias especies”.

“Buscamos fósiles en la zona y, como siempre, nos llamaron la atención unos hermosos esqueletos, por lo que tuvimos que dividir el equipo para preparar su extracción. Uno de los esqueletos mostró dientes extraños, pequeñas protuberancias y una mandíbula con características peculiares que aparecieron en el rayo”.

“Jakapil es un dinosaurio pequeño y muy raro, y le gusta viajar por ambientes desérticos. Por eso se puede conservar y conocer 100 millones de años después. Para Argentina, Jakapil completó, en una gran sucesión de descubrimientos, las letras faltantes de nuestro alfabeto de dinosaurios, y pudimos, por primera vez, mostrar el alfabeto de dinosaurios que vivió en Argentina.

Referencia de la revista:

  1. Riguetti, FJ, Apesteguía, S. & Pereda-Suberbiola, X. Un nuevo tireóforo del Cretácico de la Patagonia apoya el linaje de los dinosaurios acorazados sudamericanos. Rep. ciencia 12, 11621 (2022). DOI: 10.1038/s41598-022-15535-6

Edgardo Serna

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