En Argentina, presidente de Chile llama a la unidad latinoamericana

El presidente de Chile, Gabriel Boric (izquierda), conversa con su homólogo argentino, Alberto Fernández (derecha), antes de firmar un acuerdo de cooperación en Buenos Aires el 4 de abril de 2022 – AFP

El presidente de Chile, Gabriel Boric, llamó el lunes (4) a la unidad latinoamericana y destacó la “profunda hermandad” que une a su país con Argentina, en visita de Estado a Buenos Aires, en su primer viaje al extranjero como agente.






“Chile es parte de América Latina y aunque durante mucho tiempo hemos mirado para otro lado, hacia el norte o el Pacífico, en la relación que queremos mantener y profundizar, nuestra base es América Latina. Entonces construiremos comunidad, cooperación e internacionalismo”, dijo Boric, quien afirmó que la región tiene “desafíos compartidos”.

“América Latina debe recuperar la voz de la unidad, la voz de la cooperación, que está unida en el escenario global”, subrayó durante una rueda de prensa conjunta con su anfitrión, Alberto Fernández.

Boric dijo que elegir Argentina como su primer destino de viaje internacional va más allá de la tradición chilena. “Tenemos una gran frontera común, pero también como trayectoria personal, siento una profunda hermandad con el pueblo argentino. Crecí en la Patagonia. En la Patagonia no hay fronteras”, dijo el mandatario, nacido en la ciudad de Punta Arenas.

Por su parte, Fernández coincide en que la Cordillera de los Andes es “la frontera que nos une y no la que nos separa” y defiende “la realización del corredor bioceánico al que aspira el norte argentino y que permitirá a Chile unirse a Brasil”.

– “Aliados y cómplices” –

En un intercambio de elogios, los dos se declararon “socios, aliados y cómplices”.

“Tienes un amigo en mí para ayudarte en todo lo que pueda, un aliado para la unidad latinoamericana y un cómplice para modernizar lo que hay que modernizar con criterios de igualdad”, le dijo Fernández, de 27 años.

Los ministros firmaron una serie de convenios de cooperación en temas de género y diversidad, entre consulados y entre sitios dedicados a recordar a las víctimas de las últimas dictaduras en Chile y Argentina.

Boric visitará esta tarde el Congreso y el Palacio de Justicia y por la noche será recibido en una cena en su honor, que será ofrecida por el presidente Fernández en el Centro Cultural Néstor Kirchner.

El martes, su último día en Buenos Aires, Boric inaugurará el foro empresarial de la mesa comercial argentino-chilena y visitará el Museo de la Memoria en ExEsma, el centro más simbólico de las prisiones clandestinas y torturas de la última dictadura argentina (1976-83). ).

Allí conocerá a Bucarita Roa, la única chilena integrante de Abuela Plaza de Mayo, un grupo que busca a los hijos de los desaparecidos durante la dictadura.

En su declaración, Boric defendió el respeto a los derechos humanos “con integridad en todas partes del mundo, independientemente de la orientación política de los gobiernos. No voy a discriminar”, dijo.

El presidente chileno prometió “diálogo” en el conflicto con el pueblo mapuche y descartó que las reivindicaciones consuetudinarias puedan poner en riesgo la integridad territorial argentina.

Las declaraciones de Boric se produjeron luego de que su ministra del Interior, Izkia Siches, causara revuelo en Argentina al utilizar el término Wallmapu, que se refiere a la región habitada por mapuche a ambos lados de la frontera de Chile con Argentina.

– Retorno de trabajo –

Boric llegó a Buenos Aires el domingo para su primera visita personal, durante la cual dio paseos y visitó librerías.

La visita de Estado fue el momento elegido para el regreso de una serie de pinturas en blanco y negro del pintor argentino Ernesto Deira, denominada “Identificación”, con alusiones a la muerte del guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara y la Guerra de Vietnam, que han sido en Chile desde 1971.

Deira murió en 1986 en París, creyendo que su cuadro había sido destruido por orden del dictador Augusto Pinochet tras el golpe de Estado de 1973.

Pero en 2003, el pintor argentino Felipe Noé, amigo del artista, supo que las obras se encontraban en una bodega del Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Chile. Luego de largas negociaciones, fueron repatriados a Argentina y llegaron el viernes pasado a Buenos Aires.

Los siete lienzos fueron prestados al Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, donde estarán expuestos a partir del jueves durante tres años antes de ser devueltos a la familia Deira.



Alano Dena

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